INTRODUCCIÓN
Reflexionar en torno a las creencias, necesidades y expectativas relacionadas con la enseñanza del español como lengua extranjera (E/LE) es, definitivamente, un buen “Punto de partida” para abordar un proceso formal de capacitación como el que se inicia en este curso.
A continuación, un texto dividido en tres, resume percepciones y prejuicios de lo que, según mi punto de vista, debería ser la enseñanza de E/LE, su situación actual y las necesidades y expectativas de mi formación como profe de lengua. Al mismo tiempo propone una lectura crítica, basada en mi experiencia, a modo de análisis sobre el campo de estudio referido.
Se presenta una visión individual totalmente limitada por mi criterio al momento inicial de empezar mi Maestría en Enseñanza E/LE.
SOBRE LAS REPRESENTACIONES Y CREENCIAS INICIALES
Nací en Caracas. Allá me formé en Comunicación Social en la Universidad Central de Venezuela. Esa carrera es el estándar para la profesionalización del periodismo. Para mí, fue mi primera experiencia sistemática para hacerme de conocimientos sobre el lenguaje. Aunque la perspectiva no fue gramatical sino más bien sintáctico-estilística y/o discursiva, durante 10 semestre tuve que estudiar 8 cursos de lengua obligatorios (Castellano I y II, Taller de Redacción I y II y Periodismo I, II, III y IV) que me permitieron iniciarme en el área. Trabajé como redactor de noticias en diarios en Venezuela y Houston, EE.UU. Luego me fui a Sydney, Australia. En el año 2005 empecé a consolidar mi carrera como Profe. Hice cursos en Training & Assessment (Capacitación y evaluación), Teaching online, asistí a jornadas de formación de profesores, organizamos conferencias y encuentros de profesores, pude viajar a España para realizar cursos de verano en didáctica E/LE, e incluso realicé un curso online sobre “Enseñar gramática” moderado desde el IC de Berlín. Poco a poco voy comprendiendo el papel de la labor que enfrentamos quienes enseñamos español. ¡Pero ahora es que me falta! Cada vez me doy más cuenta de los factores envueltos en esta práctica.
Para mí, la enseñanza de E/LE debe ser vista como un asunto social, económico y político. Es importante no caer en simplificaciones tras ver el desempeño diario que tiene un profe. No se trata únicamente de ir y dar clases de lo que supuestamente ya sabemos. Mucho menos hablar y hacer que otros hablen. Estamos, en este momento, frente a una oportunidad histórica que ha ido proyectándonos, culturalmente hablando, como uno de los 5 grupos de influencia mundial. Sin ánimos de generar polémica sobre el hecho de que el español es la segunda, la tercera, la cuarta o la quinta lengua de mayor importancia global, la realidad apunta a que cada vez más, el comercio, los fenómenos políticos, el cristianismo, los deportes e incluso el boom “latino” de la industria del entretenimiento, habla en español. Por ello, lo hispano, gana terreno frente a lo anglo, lo chino, lo galo, lo árabe, incluso con el incentivo de que somos una civilización emergente en la más amplia acepción del término. También debe considerarse la diversidad cultural que existe entre quienes compartimos esta lengua. Ese simple hecho obliga a tener una sensibilización mayor. Por fortuna crecí en un país receptor de emigrantes y vi películas mexicanas, novelas argentinas, musicales antillanos y programas de concurso y series españolas. La multiplicidad de dialectos, acentos y expresiones me han permitido conocer algunas diferencias semánticas, de uso de la lengua e incluso de preferencias gramaticales entre los hispanoparlantes de diferentes países. Sin embargo, de acuerdo a mi experiencia, no es un fenómeno común para los españoles. En ocasiones he descubierto como en España traducen al español “peninsular” versiones del español “americano”. Youtube es amplío en ejemplos.
Volviendo a la enseñanza, es cierto que no debe enseñarse una lengua sin conocerla a fondo. En principio porque si nos fijásemos únicamente en las normas y reglas académicas, no nos quedaría más que lamentarnos al reconocer el peligro alertado por Andrés Bello, dos siglos atrás, al percatarse de la fatal influencia que podrían ejercer dialectos y lenguas nativas en el castellano desde Tijuana a la Patagonia. Sin embargo, tampoco creo que para enseñar E/LE es vital poseer conocimientos lingüísticos y filológicos. Dominar la lengua es necesario para ofrecer explicaciones convincentes a un grupo creciente, pero la naturaleza multicultural y heterogénea de los entusiastas en nuestro idioma, hace que ese dominio teórico no sea excluyente y eventualmente contraproducente. Cada estudiante es distinto a otro. Cada quien tiene sus propias dificultades y backgrounds. Por ello, resulta igual de importante saber cómo guiar y motivar el aprendizaje en una forma comunicativa; valga decir enseñar español enfocándonos al desarrollo de destrezas que permitan al estudiante dar uso correcto de la lengua en contextos determinados. ¡Lo importante es que hablen! Enseñar lengua no es solo hablar de las particularidades léxico-gramaticales, sino también del cómo funcionan pragmáticamente esos usos. Así, resulta muy provechoso ser un profesor dinámico y pedagogo antes que un intelectual profundo y conocedor de los fenómenos del lenguaje. El profesor de lengua es un mediador cultural; esa es la dirección en que debemos desarrollarnos. Integrar es clave.
Hay mucha tela por cortar. Mientras tanto también habrá que ver cómo fomentar la enseñanza de E/LE desde los países hispanohablantes del mismo modo masivo que se hace desde España. Así podremos catapultar nuestra cultura (como lo ha hecho Inglaterra, Estados Unidos, Australia, Francia, etc.) globalmente. Hay más de 500 millones de hablantes de español esparcidos por el mundo y solo un 10% están en España. Sin embargo al viajar de un lado al otro y toparse con hablantes entusiastas de español como segunda lengua es evidente que donde más se enseña es en la Península Ibérica. Aunque admirable, es algo que debe cambiar por bien de todos.
SOBRE LAS NECESIDADES DE FORMACIÓN
Ser un profesor ecléctico es mi objetivo. Luego de mi experiencia en Australia puedo comprender un poco más las dificultades de hablantes nativos de inglés. Asimismo la presencia asiática en Oceanía, me ha permitido nutrirme de, por ejemplo, las expectativas que estudiantes japoneses tienen en sus profesores; cuán difícil le resulta a un chino la fonética de nuestra lengua; etc. Incluso ahora, en Bulgaria, he podido descubrir las similitudes en las dificultades que tienen estudiantes angloparlantes y búlgaros. Para ambos grupos aprender los verbos “ser” y “estar” puede ser un dolor de cabeza. No tanto por lo difícil que puede resultar para un inglés pronunciar nuestras vocales, sino porque al igual que en inglés, en idioma búlgaro, el equivalente al verbo “to be” significa, igual que en inglés, “ser” o “estar”.
Mi apuesta es un tanto trascendente. ¿Será la enseñanza de E/LE una moda efervescente o en realidad es la síntesis, el producto, de la consolidación global de nuestra cultura? Podría ser metafísico el planteamiento, pero al entender el rol que estoy cumpliendo y mi carrera hacia la obtención de un doctorado con el fin de establecerme en alguna universidad del mundo, supongo que la oferta de plazas será directamente proporcional a la demanda de enseñar nuestra lengua. Por fortuna puedo decir que, al parecer, la tendencia es positiva. Cada vez más universidades incluyen dentro de sus programas, materias “hispanísticas”, pero por ejemplo de la Universidad de Tasmania he recibido dos mensajes como respuesta a solicitudes hechas por mí en momentos distintos, que me dicen que por ahora, no están interesados en incluir Spanish en sus pensum.
Pensando un poco en mi experiencia previa, inicialmente, mi falta de solidez de conocimiento filológico y lingüístico me hizo mella. No obstante y por fortuna es algo que con práctica y con un poquito de disposición puede resolverse, gracias a que abunda material para quien quiera reencontrarse con su propia lengua. Sin embargo luego de sobrellevar mis propias carencias, y aún y cuando no termino, debo resaltar que en una clase de E/LE resulta más importante el orden y la sistematización del conocimiento facilitado a los estudiantes, que la teoría (gramática) en sí. El enfoque comunicativo permite, de verdad, crear un ritmo en clases que genera mejor resultado. Claro está se trata del aprendizaje de una lengua extranjera, no de filología hispana. Por ello las tareas, las actividades y las estrategias lúdicas, entre otros, ayuda a una correcta mediación como profe al tiempo que impulsa el progreso del estudiante y su motivación y compromiso por aprender. Compromiso porque el aprendiz participa y se involucra.
Mi necesidad inmediata es continuar aprendiendo filología y lingüística, pero también desarrollarme como pedagogo y facilitador. Incluso me interesa fortalecer los sustentos filosóficos para robustecer mis planteamientos. Ojala tenga otras experiencias como profesor de E/LE en contextos distintos a los que ya he estado para continuar aprehendiendo y nutriéndome en el arte de enseñar mi lengua y sus culturas, sin permitir que se fosilicen mis deficiencias. Es una tarea interminable.
SOBRE LAS EXPECTATIVAS DE FORMACIÓN
Antes de decidirme por el Máster en Enseñanza de E/LE en la Universitat de Barcelona traté de indagar un poco las diferencias existentes entre éste y los otros másteres online o semipresenciales ofrecidos en España. Considerando que la UB goza del ranking número 2 en la lista de universidades españolas, me resultó determinante.
La titulación es un privilegio que resalta en el currículum de quien la tenga y luego de entender que cuenta con distinción y renombre, me pareció la pieza perfecta para incluir en mi perfil.
Entiendo que enseñar lengua es una función ineludible para quien forma parte del claustro en alguna universidad en el campo del Hispanismo. También el desarrollo de líneas de investigación es decisivo en los asuntos académicos, por lo tanto, estoy muy atento a las corrientes teóricas que convergen en el campo de la enseñanza de español como lengua extranjera para que a futuro pueda, o bien desarrollar mi línea en esta área, o contar con una titulación especializada para la función práctica de mi trabajo.
Desde el punto de vista de investigación he venido indagando los fenómenos discursivos y su relación con el poder. Para ello me he visto en la necesidad de adentrarme en lo que respecta a filosofía, ciencias cognitivas, sociología y lenguaje. Tengo una fuerte inclinación política que también es sensible al discurso, pero mi verdad se centra en la necesidad de construir una carrera sólida que, según entiendo, podrá eclosionar una vez obtenido el PhD.
Sin dejar a un lado los sueños y las ideas me confieso intranquilo hasta tanto encuentre la forma de amalgamar mis intereses con mis necesidades profesionales.
Sofia, 18 de noviembre de 2010
Pauta:
PUNTO DE PARTIDA
Empezar con una introducción al apartado que presente los diferentes puntos que se incluyan y que refleje de una manera breve la realidad presente del formando.
En los respectivos puntos que se deben incluir en este apartado, el formando deberá hacerse preguntas como las siguientes:
Sobre las representaciones y creencias iniciales (dos hojas máximo):
· ¿De dónde vengo?
· ¿Qué experiencias formativas acarreo que sean significativas?
· ¿Cómo concibo actualmente la enseñanza de E/LE o de LE?
· ¿Qué funciones creo que deben desempeñar los profesores y los alumnos de E/LE?
Sobre las necesidades de formación (dos hojas máximo):
· ¿Qué retos emergen de mis experiencias y aprendizajes?
· ¿Qué interrogantes se me plantean en los conocimientos que en la actualidad tengo sobre la enseñanza / aprendizaje de E/LE?
· En caso de contar con una experiencia previa docente, puedes considerar: ¿Qué experiencias positivas puedo describir de mi práctica docente?
· En este momento inicial del programa, ¿qué carencias puedo identificar de mi práctica docente previa?
Sobre las expectativas de formación (dos hojas máximo):
· ¿Qué espero de este curso de formación de E/LE?
· ¿Qué metas y objetivos me marco en los diferentes períodos de formación en este programa?
· ¿Cuáles son mis metas profesionales?
· ¿Hacia dónde me dirijo?
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