¿Podría ser esto una hipótesis? Por un lado se establecen preguntas ante un planteamiento/circunstancia con pretensiones de resolverlas y/o aportar en ese sentido.
"El español, la lengua que usamos para establecer este
intercambio, está en efervescencia. Su presencia global en el mundo está
asegurada, con sus más de 520 millones de hablantes. La extensión del imperio
castellano, consolidada desde 1492 pero “mundializada” a partir del siglo XVI,
generó que los dominios “españoles” fueran tan amplios que en sus laderas nunca
se ocultase el sol; cuando no era de día en Filipinas, lo era en Europa y si
no, en América. Esa lengua embarcada extramuros para conquistar fe y riquezas
jamás fue, después de ser exportada, la misma. Andrés Bello, en su Gramática de la lengua castellana destinada
al uso de los americanos (s.XIX), alertaba sobre la influencia de las
lenguas indoamericanas, y más tarde también sobre las africanas, en el
castellano de entonces. Las sociedades hispanoamericanas se construyeron sobre
estructuras sociales, institucionales, y también sobre valores culturales y
religiosos de corte predominantemente europeo, todo ello plasmado en lengua
española. Luego, el desarrollo de las incipientes ciudades hispanoamericanas
fue desigual y distinta la asimilación de la lengua y la evolución de esta. Con
la llegada del proceso emancipador y la consolidación de las repúblicas
independientes americanas, sus líderes asumieron la lengua española como su
vehículo de comunicación. El castellano fue asumido como lengua propia y en esa
lengua también fueron redactados y fijados los documentos que dieron creación a
ese nuevo estatus social, al tiempo que se le daba, de algún modo, continuidad
al modelo hispano europeo en América; en relación con ello, es un hecho
significativo que las declaraciones independentistas fueran realizadas durante
el vacío de poder generado tras la invasión francesa de España. Con el transcurrir de poco más de dos siglos se ha
gestado esa civilización hispanoparlante que hoy se presenta con una “lengua común”, pese a que se reconozca esta
lengua como polimórfica, mestiza y multiexpresiva; sea como sea, es una
lengua “unida en la diversidad” (como
reza el lema que recientemente ha acuñado la RAE).
Este trabajo busca profundizar en este último punto para
analizar cómo ha sido el proceso de creación de esa lengua común que presenta a los hispanoparlantes como una comunidad
unida en la diversidad, investigando
cuáles son las consecuencias
políticas, sociales, económicas, culturales, históricas, etc., de dicho
proceso. A mitad del siglo XX se crea la Asociación de Academias de la Lengua
Española (ASALE), que, junto con la RAE, congrega a una veintena de academias
hispanoamericanas, de Filipinas y Estados Unidos. En el marco de este estudio
nos preguntamos: ¿Ejerce España hegemonía en este tema? ¿Cuál ha sido el
procedimiento jurídico y político que ha legitimado esa idea de unidad
internacional a través de la lengua? ¿Qué instrumentos administran esa acción?
¿Cómo se ha consolidado el consenso que sostiene ese discurso de unidad en la
lengua?
Es un tema amplio, de interés perenne, con el que no sólo
se relacionan muchas implicaciones
históricas que tocan las relaciones internacionales: política exterior, sino
que incluso está vinculado a unas particulares construcciones discursivas e
ideológicas, que tienen que ver con conceptos tales como ‘hispanismo’
‘latinoamericanismo’, ‘iberoamericanismo’, ‘panamericanismo’ o ‘panhispanismo’.
A la luz de todos estos constructos e ideas, imaginarios, abordamos este
trabajo, que lleva por título ASALE: la
legitimación de la lengua panhispánica".
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