Esa visión es un tanto pesimista, pero ya estoy cansado de intentar sin suerte. Me establezco metas muy difíciles o es que no me quiero conformar con lo común y aunque digan lo que digan y me aseguren valores y bondades, mi realidad es que no he podido estar bien desde hace años. Casi una década en esto. De ahí que diga que no quiero más.
A la familia la he llamado y al final nada puede hacer. A los amigos ni hablar. Con las amantes no se puede contar. Siempre esperé una acción contundente, revolucionaria, que cambiase el ritmo y me impulsara, pero nadie fue capaz de hacerla. Cada vez más los individuos se ensimisman en sus suposiciones y consideran las cosas según ellos creen... y esperan procesarte según su propio esquema de capacidades, ideas y prejuicios. Me mutilan para tenerme manso, pero cuando viene el momento de ladrar, ni ellas ni yo. No se puede pretender hacer algo en detrimento de otro individuo.
Yo no creo en nada ni nadie. No hay quien quiera de verdad verdad lo que tu quieres, porque al momento de aceptarlo, se le quita una parte. Pero no puedo más. Lo grito. ¿No entiendes el costo que tiene publicarlo por aquí? ¿Por qué espero que reaccionen los demás por mí si soy yo el que tiene el problema?
Precisamente. Ahí hay mucho qué decir. Es el sistema, el modelo, la forma la que no quiero aceptar.
Ya ni sé qué escribo, pero si sé que no quiero estar aquí más. ¡Esto no es vida!


