El tiempo alejado tiene sus motivos. La sin respuesta no.
Ante tanta complicación resulta cuesta arriba expresar y organizar las mismas ideas sin teñirse del complejo de sentirse más cedido. Es momento decisivo, intenso, que excreta, abandona y castiga a la mirada distinta irrespetando y evidenciando des(re)conocimiento.
A continuación compartiré un texto que más que ningún otro requerirá de su opinión, aporte y/o comentario. Considere que es una petición personal del autor de este blog a sus lectores. No se pretende determinar ni mucho menos definir o dar razón concluyente a un argumento sino más bien dejar un testimonio ante la situación que pudiera estar atravesándose en estos momentos. Estoy convencido que soy vivo testigo de la disolución de las razones y valores que han cimentado lo que somos y ante la lenta aparición de nuevos esquemas que sirvan de guía, marco de referencia, la coyuntura global impulsa al menos una dualidad ante cualquier comprensión (que es en esencia multipolar y no binaria) relativizando las acciones, perspectivas, actitudes, hechos, etcétera y dando siempre un espacio a la posibilidad inversa.
Quizás lo conveniente sea deslastrarse de todo y centrarse en lo esencial. Al fin y al cabo es lo vital lo que de manera indeleble está presente en todas nuestras variantes humanas (insisto la intención no es erudita sino empírica). Noto que la tendencia general es que los acuerdos que se realizan por doquier trascienden a las partes interesadas. Al inicio se llega a un escenario de mutuo beneficio, pero cada vez más crece una forma de razón ajena, alternativa, híbrida y co-compuesta a esas partes que eventualmente goza o sufre con esos acuerdos y se hace protagonista, partícipe, accionando e incidiendo.
Esa tripolaridad mínima (de uno más uno más otro) ha venido emergiendo sistemáticamente desde el campo discursivo. Es todo creación. Pudiera considerarse temporal en tanto el neo escenario se consolida con sus valores y doctrinas, pero si se entiende que ese proceso de modelaje y metamorfosis puede ser la razón del trance que atravesamos en estos momentos, la dificultad ha de presentarse al tratar de dar significado a la multidimensionalidad en que el propio pensamiento se ve inmerso y sentido a la múltiple faceta propia del entorno y sus particularidades, dimensiones y expresiones (discursivas).
El estudio de la historia sugiere que algunas fases o períodos de neo escenario han sido llamados Renacimiento, Ilustración, Edad Moderna. Son expresiones que ofrecen nuevos paradigmas, esquemas, modelos. Han tratado precisamente de temporalidades a veces no tan reconciliadas que como en una guerra (trance) establecen un nuevo criterio y aportan consigo las consecuencias del cambio, sus resistencias y la humana actitud de aferrarse a lo conocido y no a lo nuevo pese a su putrefacción.
Luego de dos años en Bulgaria tengo que decir que he vivido algo. Mucho según los anteojos de cualquiera... pero lo principal que me atañe y me ha tenido aquí ha sido el asunto de pareja. Ahora eso parece estar destinado irreversiblemente al cambio. A veces pienso que una relación intracultural debería generarse en un ambiente neutro y equilibrado, otras veces es posible creer otras cosas, pero si al desarrollar una pareja en lengua ajena el vehículo comunicativo podría eventualmente agotar la misma relación cuando la dependencia del diálogo descansa de un solo lado. Cuando una parte de esa relación habla la lengua del otro y la otra no, se correría el riesgo de que una vez caotizado el escenario, en crisis, o ante disparidad de criterios, las posibilidades de acuerdo y solución de los conflictos tenderá a recaer en la capacidad, punto de vista y disposición y actitud que tenga esa parte, pues de no "tender el puente" sus manos serían las expresiones definitivas pues en ellas se centra el poder de permitir que se alcance o no un acuerdo. Ahí está la capacidad de acción (bien sea para bien o para mal) y la posibilidad de trascendencia y de interacción-acuerdo.
Pero es vital comprender que ha habido muchas inseguridades, insumisiones, insubordinaciones e irreconocimiento que ha consolidado perspectivas y actitudes que forjaron consecuencias y escenarios. Pensar egoistamente no es más que una excusa si se tiene registro de demandas reconciliadoras y/o revoluciones que no prosperan por limitación en el campo de acción. Es precisamente la radicalización a extremo lo que consume una actitud resolutiva, colaboradora que permita en principio diagnosticar y dignificar el modelo anterior con el nuevo y posteriormente impulsar y asumir la transformación y fusionamiento con el nuevo paradigma. Resistencia. No aceptación.
Sin dar el valor justo, pensando que no se va a hacer lo que la otra parte quiere simplemente para no hacer lo que el otro dice o incluso impulsando la retaliación se llega, junto al aislamiento y la no disposición a aceptar, a un estadio no óptimo en que sea cual sea el movimiento o la acción se estará actuando fuera del marco de lo aceptable/concertado previamente. Así si se actúa con el patrón antiguo pero pretendiendo ser moderno o bien tratando de trascender pero sin deslastrarse de las actitudes viciosas y retrógradas no puede haber gran chance de uno o de lo otro.
En términos prácticos se espera lo que nadie a dado y se quiere lo que nunca se ha querido. Ojala no tenga que extenderme en este punto...
Yo creo estar negado a aceptar sin ser reconocido. Es la condición sine qua non que con el pasar del tiempo se radicaliza lamentablemente. Expreso mis intenciones, pero necesito retribución y ni respuesta hallo. No son pocos los mensajes ni el tiempo esperando concreción. Pero claro eso corresponde a la visión de una de las partes, del otro lado ha sido constante no aceptar esa perspectiva, desconocer y forzar pasivamente, sin plan y ahora reducido al contraste.
Gracias por leerme, por estar pendiente de mis actualizaciones y por tu comentario.
Yo creo estar negado a aceptar sin ser reconocido. Es la condición sine qua non que con el pasar del tiempo se radicaliza lamentablemente. Expreso mis intenciones, pero necesito retribución y ni respuesta hallo. No son pocos los mensajes ni el tiempo esperando concreción. Pero claro eso corresponde a la visión de una de las partes, del otro lado ha sido constante no aceptar esa perspectiva, desconocer y forzar pasivamente, sin plan y ahora reducido al contraste.
Gracias por leerme, por estar pendiente de mis actualizaciones y por tu comentario.
