Ese intercambio entre macho y hembra ha sido también clave en este año. Si algo he confirmado o descubierto es que no puedo, ni debo, ni quiero estar solo. Pero Soledad se empeñó en enseñarme su doble cara porque a veces es peor estar con alguien sin estar acompañado. "Procura compartir tu cama con quien comparta también tus sueños" dice un dicho y aunque me cueste aceptarlo ahora más que nunca es cuando más necesito de la perfecta dualidad femenina; esa que parece ser descrita en el mito de Las Amazonas (mujeres arrechas y desnudas cabalgando sobre dantas y panteras) y que ofrece esa mezcla poca vista de amor y valentía: mujer brava y cariñosa. Supongo que del tipo de esas vanguardistas que usan este cono ahora y no al cabo de los años cuando esté estandarizado.
Eso es lo mínimo que pide un guerrero (maestro me llamarán con el pasar del tiempo): retos, pero también reconocimiento y honor. Ese aprendizaje lo tengo en proceso, es inacabable, pero también el don Tiempo me grita que las cosas suceden pero no en el momento deseado. Así no me queda más que dominar la malcriadez infantil de querer patear la mesa, concentrarme en este próximo año que empieza domingo, bisiesto, y decidir lo más pronto posible y de una vez por todas una solución a esta alma en pena ahogada en ansiedad.Pensaba que este moribundo año sería más positivo. Al comienzo lo dejaba a la sorpresa creyendo que sus aportes serían placenteros. Hasta ayer tuve esperanzas a riesgo de convertirme en creyón, de tanto creer. La realidad es que el simple hecho de tener que interrumpir mi gira de recibimientos de años gregorianos en ciudades distintas es ya un gran fracaso. ¿Y abril? Son demasiadas cosas. Sin embargo, este último día junto a mi cumpleaños son mis días más importantes del año. El 2012 lo recibiré en Sofia, Bulgaria, ya veré cómo, quizás durmiendo pues no tengo motivos que inspiren alegría y tampoco quiero distraerme en pistoladas.
También ya es hora de catapultar la ñ porque estoy pendiente a ver quién me va a desear un ano nuevo para el 2012; en tal caso agradeceré la intención aunque internamente estaré pensando que con el culo que tengo ya me basta y me sobra.
¡No hay salida! La pelea es peleando. Cambio o cambio. A seguir alerta aunque esté tristón.








