A las ocho y cuarenta y cinco empezó su tormento. Más bien se avivaba porque venía encabronado hacía varias horas, días, semanas, meses, años. En la vista tenía un intruso, como una mosca que se le entrermetía en todo lo que veía pero que cuando trataba de enfocarla no era posible aunque se mantenía inmersa en su campo de visión. En el momento en que se dispuso a leer escuchó el retumbar del ascensor. Acto seguido el brusco cerrar de la puerta del apartamento de arriba. De inmediato oyó el taconeo. Primero llegó una persona que como inspeccionando caminó de un lado a otro varias veces. A los nueve minutos llegó otra. Ambas mujeres. Juntas deambularon durante varias desquiciantes horas alternando su caminar con cortas estancias de silencio, probablemente mientras estuvieron sentadas, se interrumpían con sus rítmicos zapatos o por el estruendo sideral que generaba un supuesto mueble enorme que ruedan al menos cinco veces al día. Aquella era un sonido repetido. Llegó antes a pensar que se trataba de una remodelación; ayer antes de entrar decidió subir al piso de arriba a ver qué era lo que había. La misma puerta que la suya, pero en el piso cinco tiene un aviso del que pudo entender "biznes". Era una oficina de una empresa búlgara. Predispuesto estuvo registrando toda la bulla de esa mañana. A las diez y treinta y siete después de darle varios golpes a las paredes en acto de protesta para ver si se callaban, pensar seriamente en escribirles una carta de protesta para que pusiesen una alfombra, subir a reclamar y que se quitasen los zapatos o incluso delirar creyendo que el hecho de que el policía caraeperro de la guardia presidencial de abajo le había cerrado la puerta justo cuando él precisamente pasaba era una acción a posta. Sin más alternativas, fumó una vez más y salió a la calle.
Statcounter Invisible
jueves, 31 de mayo de 2012
domingo, 27 de mayo de 2012
Medio cupón de vida
Comúnmente la gente dice que al cumplir 50 años se llega al medio cupón. Grosso error, ¿quién vive 100 años? ¿No es sabido también que no hay mal que dure 100 años ni cuerpo que lo resista? ¿Entonces medio cupón de qué, cómo? El verdadero medio cupón de la vida (si fuese a eso a lo que se refieren) está, según la media, entre los treinta y los cuarenta años. La esperanza de vida actual oscila entre los 70 y 80, ¿no es así? Si claro, ciertamente depende de la rosca, el pedigree y la suerte de cada quien. ¿Habré pasado mi medio cupón? No creo estar seguro de que sí. "Nagüevoná"...
sábado, 26 de mayo de 2012
Engaños el día de cumpleaños o Mejor aislad@
¿Por qué dejamos, fomentamos y permitimos que se nos felicite, abrace y congratule en nuestro día de cumpleaños a individuos que durante el resto de los días del año no expresan ningún enunciado ni accionan positivamente en nuestro favor, o ni saludan?
¿Para qué dejar que un abanico de falsas amistades se sientan parte de nuestros verdaderos amigos si se sabe de antemano que ninguna de sus palabras ni deseos son genuinos, sino que más bien obedecen a la sinergia generada colectivamente que al ver publicado un mensaje o escuchar una llamada o saber que ese día es "especial" emula su "deseo positivo"?
¿Qué digna sensación puede generarse al recibir congratulaciones de quienes en otro momento levantan su voces para vilipendiar en contra de quien ahora pretende vanaglorearse. Es que este día ya no se opone ni desconoce su cotidianidad o es que es tan evidente que cuesta aceptar que su intención más que manifestar su sinceridad se debe a que actúa para no quedarte atrás?
Ergo y sin respuestas es mejor aislarse hasta que emerja el estadio y seguir en la lucha del descubrimiento y construcción de las certidumbres propias. Quienes en realidad han desarrollado empatía y relación con quien cumple años ante un texto así no más que sonríen, entienden y han de saber cuál es el criterio qué le mueve, pueden buscar y esperar y con todo tienen en sí la capacidad de concebir sus buenos regalos y además son los que aportan la energía adecuada y la vibra vital que ese día por lo general está más que sensible, al borde, y eventualmente asquea y colma.
Envejecer es un proceso ineludible, natural e indigno ya que limita con el tiempo las capacidades que se van acumulando y atrofeándose inexorable y simultáneamente. Celebrarlo es algo que genera júbilo, aunque paradógicamente la transición final o acabose en esta dimensión todavía pervierta, morbosee y traume.
Distraerse es el modo de reflexionar.
Distraerse es el modo de reflexionar.
Reconocer implica comprensión primero. Amén a los buenos entendidos.
Otra versión que compila videos de parte de la trayectoria de Iris Chacón en acción http://www.youtube.com/watch?NR=1&feature=endscreen&v=1aKdWttq3Zc y este otro que muestra otra parte de su actualidad (2010) http://www.youtube.com/watch?feature=fvwp&NR=1&v=nROF8LWC10Y Esta señora fue un referente infantil, juvenil y ahora que no se es muchacho, de "gente grande".
Otra versión que compila videos de parte de la trayectoria de Iris Chacón en acción http://www.youtube.com/watch?NR=1&feature=endscreen&v=1aKdWttq3Zc y este otro que muestra otra parte de su actualidad (2010) http://www.youtube.com/watch?feature=fvwp&NR=1&v=nROF8LWC10Y Esta señora fue un referente infantil, juvenil y ahora que no se es muchacho, de "gente grande".
martes, 22 de mayo de 2012
Temblor en Sofia
En la pata de la montaña de Vitosha, el Ávila - Guaraira Repano de la capital búlgara, a las tres en punto de la madrugada el sacudón hizo sonar las ventanas. Una bulla ensordecedora que se siente y se oye me despertó de la cama y luego me interrumpía el sueño cada vez que trataba de medio dormirme. Hubo constantes temblores y parece que aun no ha parado la actividad telúrica. La agencia de noticias Reuters anuncia que se registraron entre 5.6 y 5.8 grados de intensidad según el standard Richter. Localmente se representa como una "catastrófica noticia" de pérdidas moderadas. A las seis y cuarenta de la mañana estaba preparándome mis arepas y sentí que volvió a estremecerse, aunque más leve. La peor parte la ha llevado Pernik, la ciudad satélite occidental de Sofia. Allí se sufrió un tanto más, bien por su cercanía al epicentro y más por su infraestructura. ¿Entra Geminis haciendo de las suyas? Ojala Bulgaria no emule a Chile y cesen las réplicas.
sábado, 19 de mayo de 2012
martes, 15 de mayo de 2012
El dilema
Si fuera un delincuente sus escritos podrían ser considerados como evidencia.
La paradoja de Shakespeare inmortalizada en su obra Hamlet referida al dilema de ser o no ser no pierde sino que cada vez parece más vigente.
Luego de dos años sometido a unas experiencias desagradables identifica que hay todavía y precisamente mucho por aportar o hacer, pero su instinto le empuja a atrincherarse.
La paradoja de Shakespeare inmortalizada en su obra Hamlet referida al dilema de ser o no ser no pierde sino que cada vez parece más vigente.
Luego de dos años sometido a unas experiencias desagradables identifica que hay todavía y precisamente mucho por aportar o hacer, pero su instinto le empuja a atrincherarse.
Al buscar aquí y allá encuentra que tanto en Bulgaria como en España hay ofertas interesantes. Unas ofrecen una cosa, otras otra. El esfuerzo económico podría ser el mismo, la remodelación debe ser más costosa en la península ibérica que en los balcanes. El tiempo mal o bien ha dejado algo, pero ante la incertidumbre dislocada y conflictiva cuál es la línea justa coño.
¡Si tan solo alguien descubiera, se solidarizase convencidamente sin lástima ni compasión sino con fe, decisión y certidumbre!
En un momento así no queda más que entregarse, declararse acabado e implorar ayuda aunque se sepa que ésta no llegará en la forma necesaria sino más bien según el criterio de quien con pena en un gesto loable pretende limosnear. Siempre será bienvenida la convicción de quien delira y crea que toda esta vergüenza y desespero que lleva a escribir sea considerado digno, útil, valioso y así sin demoras y de inmediato vire el mecanismo (la eterna espera del no-solo-yo).
Mientras ¿a dónde voy? ¿qué hago? ¿cómo emprendo?
Sin respuestas entendibles emerge la renuncia total irresponsable ahogada o el continuar untado de excremento y rodeado de coprófagos que simplemente no pueden valorar, dejar de clasificar entender el panorama con anteojos propios y no según los sís y nos del sentido común, la verdad colectiva y el patrón global.
Sin respuestas entendibles emerge la renuncia total irresponsable ahogada o el continuar untado de excremento y rodeado de coprófagos que simplemente no pueden valorar, dejar de clasificar entender el panorama con anteojos propios y no según los sís y nos del sentido común, la verdad colectiva y el patrón global.
De café en restaurant, bares o instituciones educativas es posible sobrevivir online. No es ese mi modelo. Acepto mi rigidez, pero después de nadar tanto para beber un vaso de agua fresca no puede uno conformarse con un trago de H2O salina.
La sensación
En las clases de Pensamiento filosófico contemporaneo enseñaron que la libertad no se pierde sino con la muerte y hasta tanto existe capacidad de acción, aunque limitada. Sin embargo, se sabe que aunque es cierto que existen ciertas posibilidades la limitación es lo que en (y la) esencia afecta. Hay limitaciones que ni siquiera pueden identificarse y mucho menos percatarse de su efecto. Ese es otro asunto que también mella. Pero sigo con el tema. La acción implica deseo, querencia, posición, necesidad y son estas, entre otras, las que impulsan el ser o no autónomo, independiente, capacitado para hacer lo que realmente plasca según la situación, esperanza o reto.
Emprender es solo una acción que bien puede procrear o fracasar. Puede que funcione o no, pero de no resultar no debería paralizar el albedrío. El error parece radicalizarse en la asunción ideológica o idealista dogmática de la misión y la visión de lo emprendido...
Lo cierto es que frente a las vicisitudes no hay alternativas más que aceptar lo que hasta ahora ha sido inaceptado. ¿Qué capacidad de acción cuando existe una especie de fuerza que obliga a elegir entre lo que queda a pesar de que no es lo buscado?
La respuesta es simple: aceptar o no. Si se acepta se asume si no se protesta, pero se excluye, se desconoce, se pierde. Esa dicotomía no es justa, pues da por descontado el matiz que surge entre una posición y otra.
Si se ha estado esperando, en transición, mutando conviene declarar, establecer, afrontar el albedrío, la libertad y la responsabilidad decisiva de vivir como mejor se pueda aunque se tengan los brazos atados, esté confinado a un espacio y situación y aunque la ingratitud sea el fruto cosechado.
¿Víctima o victimario de sí mismo? Sea lo que sea no hay armonía, sensación de reconocimiento y evidentemente imposible acceso a la felicidad mientras se espera de otro lo que nunca llegará.
La panacea es hacerse de compañía respetuosa, comprensiva, promotora, complaciente, incondicional, etcétera para que el viaje sea menos traumático, aunque todo parece estar sujeto y condicionado por lo individual. ¡Qué pena, pero necesito alternar esta sensación que me agobia plagada en incompresión e injusticia! Lo más duro es internalizar que ¿todo es culpa mía? Aunque me memorice el "cómo hacer cosas con palabras" de John Austin de nada sirve contar con comprensión profunda cuando tal nivel no es algo masivo y paradógicamente también excluye. ¡Qué caos, desesperación tener que aceptar estupideces como hallazgos!
lunes, 14 de mayo de 2012
La gota que derramó el vaso
Había pasado todo el día en el limbo. Llegó a casa, cogió el bolso con su laptop, se empescuezó una bufanda y se metió en el restaurant Olive's para gozar del Wi/Fi. Abrió su blog y escribió:
No quiero pecar de... pero no aguanto más. Hoy a pesar de la lluvia armado de valor y optimismo me fui al aula 65 de la Universidad de Sofia. Juan, un profesor andalúz que además es poeta leía algunos de sus poemas en lengua propia con traducción consecutiva. Interesante. Muy bueno. Llegué temprano me fumé uno con el bardó, llegó otra gente hubo conversaciones sin aliño. Subimos. Al entrar al aula la organizadora me confundió con uno de los oradores, nos disculpamos y en eso apareció Sancho. Con cariño me invitó a su grupo, me ofrecieron del vino que encaletado bebían en el recinto académico y en uno de los enfoques al otro lado del aula me encuentro con un gesto que parecía un brazo que se desenmangaba una chaqueta. Insistió el movimiento hasta captar mi atención y resultó ser el ser búlgaro más odiado por mi persona. Él saludaba super contento, por fortuna a no menos de 35 metros de donde yo estaba. Tuve de repente un pensamiento instintivo que de inmediato cancelé. Pasé el resto de los minutos incómodo. Me avergonzaba de mí y cabreado conmigo mismo por idiota reconozco que el sentir es muy fuerte e incicatrizado por supuesto.
En esa situación de sin respuesta en plazo, incomunicado telefónicamente, sin internet y sensible a las señales qué más puedo hacer...
Pasó con un té frío una milanesa llamada algo así como snitzel vienés, pagó casi diecisiete levas y aunque garuando atravesó el malecón por el medio de la calle las tres cuadras y medias que distan de su "morada". No eran las veintidos todavía.
No quiero pecar de... pero no aguanto más. Hoy a pesar de la lluvia armado de valor y optimismo me fui al aula 65 de la Universidad de Sofia. Juan, un profesor andalúz que además es poeta leía algunos de sus poemas en lengua propia con traducción consecutiva. Interesante. Muy bueno. Llegué temprano me fumé uno con el bardó, llegó otra gente hubo conversaciones sin aliño. Subimos. Al entrar al aula la organizadora me confundió con uno de los oradores, nos disculpamos y en eso apareció Sancho. Con cariño me invitó a su grupo, me ofrecieron del vino que encaletado bebían en el recinto académico y en uno de los enfoques al otro lado del aula me encuentro con un gesto que parecía un brazo que se desenmangaba una chaqueta. Insistió el movimiento hasta captar mi atención y resultó ser el ser búlgaro más odiado por mi persona. Él saludaba super contento, por fortuna a no menos de 35 metros de donde yo estaba. Tuve de repente un pensamiento instintivo que de inmediato cancelé. Pasé el resto de los minutos incómodo. Me avergonzaba de mí y cabreado conmigo mismo por idiota reconozco que el sentir es muy fuerte e incicatrizado por supuesto.
En esa situación de sin respuesta en plazo, incomunicado telefónicamente, sin internet y sensible a las señales qué más puedo hacer...
Pasó con un té frío una milanesa llamada algo así como snitzel vienés, pagó casi diecisiete levas y aunque garuando atravesó el malecón por el medio de la calle las tres cuadras y medias que distan de su "morada". No eran las veintidos todavía.
De noche todos los gatos son pardos o Escampadero
“Todavía no debo morir; me urge procrear antes de irme” se repetía a cada rato convenciéndose de que su trance por aquí debía alargarse otro poquito. Para bien o para mal era sensible a la guerra de discursos, de ideologías y de criterios que parecían dispuestas a reescribir, entre otras cosas, lo que por ejemplo desde 1944, había quedado supuestamente establecido. Igual que los otros, este personaje no aceptaba su diferencia, su potencial y con mal manejo de su propia genialidad esas virtudes le castigaban. En su haber tenía registro de más de veinte años de observación lógica y minuciosa que le facilitaban una comprensión múltiple, pero su arrogancia era tan amplia que a conciencia de su punto de vista, paulatinamente y gracias a todos los eventos de su viaje notó que el aislamiento, la especialización, no era más que la consecuencia de su causa.
Corrían tiempos turbios, particularmente difíciles, pues ya se habían alternado demasiadas veces las tendencias de control y poder y entonces ninguna de aquellas contaba con aceptación sincera. Nadie creía en nadie. Resultaba menester concentrarse en sí mismo, en lo individual. En una carrera como esa en la que todos andan dispuesto a llevarse por delante a quien esté malparado o al frente de su camino correr o encaramarse era cuestión para sobrevivir. La transición no dejaba ver el proceso sino la meta y en aquella fase constante de cambios las herramientas mutaban sin cesar impidiéndole planificar, aferrarse, establecer, concretar y más bien aquella sinergia obligábale a competir con certeza, alternar diestro maniqueando entre corrientes como una guabina. Cualquier cosa que decía era tergiversada, incomprendida, malentendida y aunque se percató de evidenciar más que sólo decir experimentando en cuero propio antes de especular sin basamento, sabía, sentía que cualquier esfuerzo emprendido no podría cuajar y sería insuficiente hasta que existiese la decisión definitiva, querer. Iniciaba la era del no-solo-yo. La noción de Dios quedaba a un lado.
Querer es uno de los “nuevos dioses” básicos, debido a que primero se desea y luego se obtiene. Si no, es necesario someterse al patrón de la constancia que por repetición y testarudez alcanza la destreza mas no la magia, aunque sí todavía el grueso de la gloria, los privilegios y beneficios de los aventajados. Individualmente pudo haber hecho más, pero también mucho menos de lo que hizo. Llegó el momento de accionar. Pasó el tiempo en stand-by. No tuvo señales. Para colmo de males ese día el servicio de su teléfono fue suspendido por falta de pago. Meditó las coincidencias y cuando sintió qué más no podía intentar tomó su decisión para ejercerla el día de lluvia. Lo lamentó inmensurable. Se le hacía insoportable aceptar todo, pero mucho peor le resultó estar entre la gente que en vez de reconocerle, apoyarle y amarle le tergiversaba, burlaba y cercenaba.
¿Eterna imperfección?
Sofia, 10 de mayo de 2012
El uso de palabras que no existen
Entre las cosas que espero poder presenciar en esta vida destaca el exterminio de lo que designaré ingenuamente la “self-ceguera”; esa actitud la desarrollamos generalizadamente los seres humanos cuando empezamos a organizarnos en grupos (civilización) y pudo ser vital jerarquizar, clasificar, resaltar y/o descartar lo que apruebe o contradiga, respectivamente las ideologías, certidumbres, valores y creencias. Las religiones han sido promotoras, gestoras y administradoras de ese síndrome típico de nuestra especie inmersa en proceso de evolución inacabado y que todavía debe alternar en su comportamiento instintos animales y emociones que eventualmente producen paradojas y caotizan la incipiente racionalidad. La self-ceguera podría incluso hasta considerarse una forma de idiotez humana que se manifiesta en conformismo, sumisión, aceptación para no-protagonizar y negación o resignación internalizada que se asienta al cognitivizar (si es que existiere ese término) que las cosas son de un modo particular y aunque por lo general esa hegemonía es rechazada por algún motivo se asume es inmoldeable, muchas veces infranqueable y diluyente de las ansias entrañales de ese ser evolucionando que encuentra en absurda contradicción entre el afán de alcanzar y el instinto de sobrevivencia.
Una persona se vuelve más obcecada en el proceso de su apertura, porque cuando un individuo trata de ampliarse, en principio lo desea internamente y expresa que se siente volcado a ese nuevo paradigma que anhela. Sin embargo si al mismo tiempo mantiene una actitud constante y no fuerza el cambio en su mismo entorno la no exposición a las carencias, tensiones e incertidumbres ahogan. Son esas mismas potencias las que salpican aunque no quiera a quien se ve forzado a entrar en un ciclo de cambio. En entonces cuando la no presencia de un marco de referencias obliga la ruptura con el molde lógico y paradigmática de nuestra comprensión y ensancha la capacidad de asimilamiento amena o no tan gratamente. Pero no siempre es así; parece existir una constante que no puede ser descartada: la incapacidad de auto guía o la misma acción de la cognitivación de que las cosas son de un modo y ya, supongo contribuye a que ese ser humano en desarrollo todavía no puede trascender individualmente por su misma diversidad que por los momentos impone que exista una guía (autoridad), orden (ley) y fuerza (coñazos). La fuerza puede que sea un instrumento provocado, pero es injustificable.
Emerge entonces la importancia de lo que se es. Todo indica que la mayor parte de las acciones que se emprenden son cuestión de actitud más que de aptitud. Se trata de querer. Es una decisión individual. Mucho ha aportado la idea del chileno Humberto Maturana en torno a la autopoieisis. Es personal también la interpretación y tal amplitud será proporcional al criterio de cada quien y su capacidad empática y curiosidad y valentía; la posición que se asuma es un asunto de valores, compromisos, situaciones. Es temporal.
Quizás lo peor sea que una de las tantas e imbricadas maneras de manifestar la negación para aceptar y reconocerse como portador de la self-ceguera se materializa asumiendo una actitud de proveedor amistoso con el resto asimilando que es positivo dar a otros individuos lo que nos negamos a nosotros mismos. Ya el autor de El Príncipe ha dicho que primero ofendemos a quien nos ama que a quien nos insulta, sobre todo en la etapa pueril de la vida, esa en la que la forma dice una cosa, pero el fondo es otro (Hay personas que nunca lograr superar sus propios miedos y viven creyéndose dueños de su mundo sin reconocer su estabilidad, poca exposición y escasez de éxito). De ahí, quizás, que abunden atormentados consejeros e inmorales personas que creen definir situaciones de ajenos, pero enfrascan, según su perspectiva, un entorno descontextualizado que es el que al fin y al cabo su criterio les permite vislumbrar. Ya de eso tenemos bastos ejemplos en la historia de esta paupérrima civilización y el modelo de hombre-mujer que hemos creado. No hay más tiempo de creer en imposibles, ni en asuntos etéreos que no generen sensaciones ni bienestar en los seres humanos. La hora de la praxis es ya. Existe un dicho que reza que “en casa de herrero, cuchillo de palo”. ¿Será una predestinación el hecho de que debemos depender de otra persona (que nos alimente, nos críe, nos cuide, nos ame y nos sane) o peor aún de algo (de un ser superior, de la decisión/voluntad/buen juicio de otra persona, de la buena o mala suerte)? Tampoco es agradable la tilde irresponsable.
Los dioses no existen como tal; Dios soy yo, eres tú, ella, aquellos y así, pero jamás el magno ente todopoderoso que inventaron y pretenden seguir sustentando con la ayuda hasta de uno mismo que sigue dudando de un planteamiento como este aunque esté comprobado. Es época de extinción. De exterminio previo al renacer y si el aporte de la Divina Comedia de Dante fuese cierto, en el purgatorio la no claridad de mente y alma sería precisamente lo que nos volverá imperfectos y condenables. Al fin y al cabo si es verdad que estamos hechos a imagen y semejanza del tal Dios, entonces esto que somos nosotros es lo que es (somos). Nada más. Pero ya hay mucho dicho. La acción es cuestión de cada quien. ¡Amén a los buenos entendidos!
martes, 8 de mayo de 2012
Fortalezas dañinas o Debilidades fatales
Él había estado pasando momentos muy difíciles. Años atrás creía que aquellas forzosas experiencias eran las peores de su vida, quizás entonces fue así, pero ahora lo que sucedía no sabía ni cómo expresarlo. Sin referencias ni empirismo agobiado también por su alter ego, incansable dialogante del consciente, elucubró:
- ¿Sabes qué pasa? –retorizó en soliloquio. No había nadie a su alrededor– El tema principal –continuó- es que creo entender que todo está en su mínima expresión. Evidentemente éste tiene que ser un momento de cambio e incertidumbre porque la hipocresía filantrópica y el mecenas más que magnánimo protagonista están enconchados, cautelosos, apáticos. –miró hacia arriba, dilató sus pupilas, las volvió a normalizar, despegó sus labios con la punta de lengua, saboreó y antes de tragar su nada soltó entre labios -¿y si dejo todo cómo me quito después el hedor de lo que pudo ser y no fue por no seguir intentándolo?
Entonces no se hizo más caso. Sabía que cada justificación tenía un soporte ideológico. Su felicidad habría de llegar cuando coincidiesen los elementos complementadores. Siguió pensando pero ahora en su salud. Se vio las piernas. Alarmado fue ante un espejo para verse los ojos, las canas, el color de los dientes. Reflexionó sin constancia. Llevaba semanas drogado para aliviar el dolor. No hallaba quiropráctico, ni acupunturista y los masajes le curaban de a ratos. En la silla de siempre se enderezó un poco y al girar la cabeza a la izquierda se interesó por algo. Estiró el brazo. Tomó la botella de plástico, desenroscó la tapa, la empinó reposándola en su boca abierta y tragó un par de veces. Al enfocar de nuevo emergió su incansable dialogante consciente.
- ¿En qué momento se transforma la constancia en terquedad? –pensó- ¡Basta coño! –se respondió ipso factus. No dijo nunca más.
El pobre no supo la pócima para salir de su disyuntiva. Terco cavaba más hondo convencido de que su reconocimiento llegaría algún día. Sus manos se enllagaron, la piel se le resecó, la circulación se fue obstruyendo y de repente, un día cualquiera, colapsó sin poder entenderse, aceptarse, perdonarse.
Saborna, 7 de mayo 2012.
domingo, 6 de mayo de 2012
Recuerdo de indecisiones
De la fugaz época que pasé en el Liceo Militar José Antonio Anzoátegüi en el caribesco pueblo de Puerto Píritu al oriente venezolano me quedan muchos recuerdos. Ya son indelebles. Entonces sucedían cambios que cambiaron, literalmente, al mundo. Ahora sucede lo mismo y mi conciencia precisamente me boicotea mi marco de decisiones. Resulta cuesta arriba y desquiciante saberse de turno asumiendo posiciones, seleccionando estilos de vida, comprando o tomando cualquier decisión que de tan solo pensarse y elucubrarse un tantico resultaría quizás más complicado establecer una prospectiva, una proyección, de lo que se está haciendo en estos momentos y lo que sucederá en el futuro inmediato e imprevisto.
Esos cambios de paradigmas son las pruebas de la humanidad de avanzada. Luego de nutrirme durante media década en la burbuja de la sociedad más idealizada del mundo que corre ahora, he tenido la fortuna de atarrizar en la emergencia. El aprendizaje, como el piriteNo, será también prolífico. Ya desde el comienzo me ha dado oportunidades de percibir y palpar en carne propia las consecuencias inclementes para (1) quienes son totalmente ignorantes de los procesos, viven desconectados y están desprovistos de valores, pero por ello se adaptan cabalmente a lo que se presente, (2) aquellos suficientemente descuidados y apartados, sietemesinos en el lenguaje Martiano o aislados que no logran readptarse pero se conforman al sentir la sensación de estabilidad al tenerse autolimitado en su entorno y bajo control o (3) quienes untados de anti expresiones y acciones humanas plantean, comprenden, lideran, son reconocidos (o cautivadores) y proponen. Entre esos tres tipos de actitudes sólo la tercera está preconcevida para incidir. El mejor ejemplo son los búlgaros de cuarenta y cincuenta anos que aún productivos no pudieron más que deprimirse, frustrarse y echarse a morir envueltos de pobreza económica pero abundancia de crisis y necesidad de surgimientos de alternativas. En términos generales esa emoción parece indicar el por qué de los altos índices de suicidios en los tiempos de los cambios.
- Aquí hubo un crimen de lesa humanidad -me dijo el día de la expedición mi profesora de búlgaro mientras disfrutábamos un café aguardando que se completara el grupo para partir- Fue como un holocausto de ideas. Después de 1989 y 1992 simplemente la gente no supo qué hacer. Habíamos estado aislados y fue difícil entender lo que teníamos que hacer.
Ser testigo de esta época más que una coincidencia o un honor es una responsabilidad. Ante tanta divulgación, inmediatez y disolución o mejor dicho replanteamiento de valores resulta vital tener temple, ser firme a sí mismo sin perder la sensiblidad intuitiva ni dejar dormir al animal interno que mantiene el equilibrio de la mente en forma de pensamiento lógico, las emociones oscilantes y el más estereotipado sentimiento todavía indecifrable.
Al final escribo para no dejar pasar el tiempo. Existe una responsabilidad absurda con un blog que tiene varios visitantes pero pocos comentaristas y ningún seguidor. Eso es más que interesante. Como resulta también esta maNana que tras un momento de musa, se empieza con un texto que luego se diluye en su argumento y termina hablando pistoladas. Entre tantas cosas que pasan por una mente en este estado dominical de mejornodefinirlo me viente una vez más aquel cuartel seudo-educativo al recuerdo y una frase del lema de la institución que nunca quise aceptar y que todavía me resuena como gotera de media noche: "Dios concede la victoria a la constancia". Ahora entiendo que no hay nada más doblemente falso; Dios no es, si es que fuera, una entidad que otorgue algo, y por otro lado es lógicamente imposible alcanzar la victoria haciendo lo mismo. Evidentemente pudo haber servido en un contexto monótono, estable una receta útil, pero ahora, en pleno jamaqueo pero de constante reflexión y la de mayor actividad de pensamiento en nuestra historia de la civilización las líneas reinventorias tratan por doquier de establecer marca a quienes se dejen etiquetar.
La solución es global, entre todos. Lo individual no anda. El poeta de la salsa en uno de sus éxito reza: "La maestra habla de Turquía mientras que la susodicha solo piensa en su desdicha y en su dilema, ay qué problema".
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