"Apenas a un mes, hay tantas cosas que deben ser vinculadas, mientras que otras tantas desconectadas, para poder acordar una opción". Empezó a escribir esas líneas, pero luego dejó de controlar su máquina de ideas y permitió entonces que lo de adentro fluyera a su propio ritmo. Esperó sí, pero el fluir le reconfortaba. Sabía que su concepto de "Dios" era consigo mismo contradictorio. Sentía y por ello convencido estaba de que los hijos que vienen a este mundo seleccionan a sus padres en un proceso aún incomprendido con el básico fin de honrarles el trance, trascenderles y enseñarles, sensibilizarse.
Muchas ideas han venido repensándose. La película compartida (La Belle Verte) le pareció, en esencia, reflexiva. Sintética, interesante. Le resulta muy útil para elucubrar en relación con la actitud colaborativa e intención de interacción comunicativa entre hablantes (tele-interactuantes) para establecer diálogo, conexión.
Más temprano que tarde entendió porque hace más esfuerzo un campesino nicaragüense por entender a un danés que un australiano por entender a un margariteño. En este mismo blog, en febrero 2011, se recoge un ejemplo compilado por Cerda Massó que ilustra una hazaña genial de Sócrates que bien puede funcionar a modo de ejercicio para romper el hielo y fomentar el uso de la lengua.
En el film es explotable las nociones de aproximación externa y visión antropo-histórica. Que los brotes de sinceridad generan conflictos; Que la ruptura (e imposición) del orden y códigos desequilibra; El uso del contraste del desarrollo de la civilización y la humanidad (revolución y sociedad francesa) y el "subdesarrollo" de los aborígenes australianos; Las ideas en cuanto a los conciertos de música y de silencio y la intervención y ruptura del orden orquestal muy al estilo de Gustavo Dudamel (Venezuela); La relación de masa-vacío y la escena del cálculo a partir del sonido en las matemáticas del espacio; y además de todo, el planteamiento del "boicot del prerenacimiento" en los que los seres humanos evitan comprar cualquier cosa arrebatando el poder el valor del dinero sin que las autoridades pudiesen hacer algo.
Cada día ofrece en su forma buena perspectiva para la reflexión. El libre albedrío es lo que modela la decisión y la individualidad. Es un tema muy foucaultiano, sobre todo por el asunto del manejo del discurso y el poder invisible que lo mueve. No obstante la telepatía está en desarrollo constante. Si no, que lo diga el protagonista creado por Eduardo Mendoza en su novela "Sin noticias de Gurb". Ahí también hay algo de esto y para el interesado podría ser más que un ejercicio un entrenamiento para aquello que decía el filósofo británico que paró en Berkeley: "haz que tu contribución sea la requerida para la finalidad del intercambio conversacional en el que estás implicado". Sus cuatro máximas sensibles a la cantidad, calidad, relevancia y manera de esa contribución cooperativa son; 1. Haz que tu contribución sea tan "informativa" como sea necesario; 2. Haz que tu contribución sea "verdadera"; 3. Sé pertinente, no digas algo que no viene al caso; 4. Sé "claro", evita la ambiguedad, sé breve, sé ordenado". Ciertamente esto evidencia que exista una intención, un interés, una búsqueda que espera un objetivo, una recompensa, obtener algo. De ahí la conexión y/o desconexión necesaria.
