Nuestra lengua está en alza, es un bien que parece ir adquiriendo más y más a medida que pasa el tiempo, incrementando su valor e incidencia. Mucho se ha venido publicando desde la mitad del siglo XX a favor de esa creación de una comunidad hispanoparlante unida por la lengua en su diversidad. Este idioma utilizado para intercambiar estas ideas y finalmente poder expresar a quien lee esta idea que trata de presentarse en este texto repunta ante el inglés por el número de sus hablantes nativos. Otras lenguas también cuentan con grandes masas de hablantes, pero precisamente el mismo cánon de lenguas hace que el nuestro esté de moda, sea fomentado y universalizado; globalizado como el inglés.
Una de las estrategias que han venido impulsándose es la creación de esa noción de hispanofonía (del Valle) como ideología que congrega en comunidades discursivas a partir de lo que las autoridades llaman "panhispanismo". De esa forma, se presentan obras académicas (corpus) y acciones de enseñanza y consjerías de gestión cultural y educativa que muestran que la lengua es una sola: el castellano, con variantes, que llaman español aunque en términos prácticos es casi imposible nombrar "español" a la lengua oficial que se habla en España, y en Venezuela, y en Colombia, y en Ecuador, y en Argentina, y en Uruguay y etcétera, etc.
Guste o no, esa es la realidad. La nuestra es una lengua común, única, "unida en la diversidad" (como reza el "nuevo" lema de la Real Acadeia Española) con múltiples variaciones pero supuestamente inteligible entre sus diversos usuarios.
Esa idea panhispánica ha sido resaltada en las obras académicas; valga decir, la Ortografía, la Gramática y el esperado "nuevo" Diccionario. Así, se supone que la lengua no es de ninguno, sino de todos (aunque la parte gruesa y fundamental de la administración y la gestión se haga desde España). Hoy en día todavía se consideran algunas manifestaciones de la lengua como fenómenos de la lengua y no características o rasgos propios de la lengua. Es innegable que existe una tendencia centro peninsular que ideologiza la lengua como tal. Cierto que la historia es una, pero precisamente por entender que ahora se vive la historia del futuro, vale entonces esperar que:
- las obras academicas recojan una representación más amplia de las variedades reconsiderando la clasificación de manifestaciones de la lengua como fenómenos y no como características.
- empiecen a promoverse espacios para la enseñanza del español como lengua extranjera (E/LE) con marcado acento y sazón hispanoamericana.
- se hagan esfuerzos para equilibrar el mecenazgo de las naciones hispanoparlantes en torno a aspectos vinculados a esa lengua común.
- impulsar las iniciativas pro panhispánico.
- recrean los lobbies editoriales.
La propuesta que parece volcarse hacia lo "latino", lo "americano", lo "sudaca" o como quiera que se le llame viene dejando claro que hacia allá parece indicar la tendencia. Si se toma en cuenta el cambio de los métodos con que se enseña nuestra lengua como lengua extranjera (L2) publicados por las editoriales que se distribuyen la mayor participación del mercado específico de E/LE se nota un esfuerzo por incluir material "sudamericano". Abundan tópicos, personajes, deportistas, artistas, pero todavía un tanto estereotipados. No es posible decir que incluyen todavía al típico bigotón de ojos chiquitos, nariz grande y sombrero de ala ancha para representar a un "mejicano", pero siempre hay peros y la verdad es que los equipos se ubican en España y están formados, como es lógico, en esencia, por españoles.
Ergo, la enseñanza de E/LE tendrá que ir dando cabida, no solo al material de/en/para clases, sino ofreciendo enfoques, guías, conduciones, deliveries por profesores hispanoamericanos. Lo panhispano es una totalidad. Si no, ¿de qué otro modo puede entonces alcanzarse esos estándares?, ¿no viajan los hispanoamericanos a España para ampliar, robustecer, estandarizar sus conocimientos en lengua y enseñanza?
El enfoque panhispánico en la enseñanza de español como lengua extranjera demanda una sinergia entre todos.