En estos días el foco ha sido una historia de amor entre una nativa de Coquibacoa y Alonso de Ojeda; aquel Capitán aventurero nombrado Gobernador, rivalizado con Colón. En la prosa de Marisol Marrero, un vanguardista romántico, pionero.
Con una no disimulada (o evidente) tendencia feminista o una perspectiva femenina del amor y bajo la consigna descriptiva que detrás de los parabanes de la historia siempre hay una mujer, Isabel, la hija del Cacique se dice a sí misma: "Las mujeres sólo emprendemos grandes aventuras por amor, no como los hombres, que lo hacen por ambición. Por eso, siempre los acompaña la guerra y la muerte"para abordar el bergantín y zarpar vía Cádiz. Es quizás la primera americana en Europa. Ahor abien, sin reparos en prejuicios de precisión histórica la novela logra fluidez y convence...
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