La vida es aristotélica en el sentido de que comparte esa noción de aplicabilidad del conocimiento para alcanzar la inteligencia; en la medida en que se vive y el cuerpo envejece no queda más que apurarse y hacer, construir, trascender. Ahí está la fuerza de la vida. Reconocer eso es parte de aplicar el sentido de la experiencia empírica que deja cada año...
1 comentario:
Felicidades mi gordo querido!!!
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